En el corazón de Traslasierra, un monte espera renacer…
Un lugar que ha sufrido la ignorancia humana (deforestación, extractivismo, ganadería intensiva e incendios), pero que sigue siendo un refugio salvaje y uno de los últimos pulmones verdes de Córdoba, Argentina. Este territorio forma parte del Gran Chaco, uno de los ecosistemas más vitales del planeta.
Hoy, este paraíso se esta secando…
En ReverdeSer (Reverdir la Terre ASBL), actuamos como guardianes de 260 hectáreas de monte autóctono. Nuestra misión es clara: regenerar la vida de los suelos y proteger el hábitat de especies amenazadas como el Puma, habitante ancestral de estas tierras.
En alianza con un grupo vecino que ya protege más de 1.100 hectáreas, estamos creando una reserva y un corredor biológico esencial para restaurar un equilibrio natural.
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Como enseñan los Kogui, la Madre Tierra es un ser vivo que piensa, siente y recuerda. El monte no es un recurso: es un cuerpo sagrado que respira junto a nosotros.
Escuchamos para que nuestra intervención sea una respuesta al llamado de la Tierra, no una imposición.
Nos reconocemos guardianes temporales, responsables de cuidar el equilibrio que nos sostiene.
Somos un grupo diverso unido por una misma intención: vivir en conciencia y restablecer la armonía entre el ser humano y la Madre Tierra. Entendemos que toda acción —por pequeña que sea— tiene un eco en el tejido del mundo. Por eso actuamos con respeto, con sencillez y con coherencia.
Nuestra solidaridad se extiende más allá de lo humano.
Es un compromiso con los árboles, que custodian el aliento del mundo; con el suelo, matriz viva que nos nutre; con el agua, savia que recorre el territorio y sostiene la vida; y con los animales, que preservan el equilibrio del gran tejido.
Abandonamos la lógica de la explotación para caminar hacia la reciprocidad.
Cada gesto de la Tierra es un regalo que merece cuidado y gratitud. Al regenerar este ecosistema, sanamos el vínculo sagrado que nos une a él.
Lo que sembramos hoy es un acto consciente para las generaciones que vendrán.
Que puedan heredar de árboles y aguas limpias, en un mundo donde la Paz y la Armonía sean la forma natural de habitar la Tierra.

” Regenerar la Tierra es regenerarnos a nosotros mismos. No somos dueños del monte, somos sus guardianes. Aquí, la naturaleza nos enseña su sabiduría y nosotros aprendemos a ser parte de su equilibrio.“
Cómo trabajamos:
Buscamos devolverle a la naturaleza su soberanía. Nuestra propuesta se organiza en dos formas de presencia:
- 240 hectáreas de Santuario: Elegimos la ausencia para dejar que el monte se sane a sí mismo en silencio. El plan es trazar solo senderos sutiles que nos permitan observar sin perturbar el pulso de lo silvestre.
- 20 hectáreas de Aprendizaje: El compromiso de convertirnos en las manos de la tierra. Proyectamos reparar las cicatrices del suelo, guiar el agua de lluvia y reaprender, a través de la permacultura, a ser nuevamente una especie útil para la vida.
Explorar nuestro plan de regeneración →
